lunes, julio 04, 2005

Munich

Aunque ya habia "estado" en Munich durante el OktoberFest, decididamente me quedaron cosas por ver... entonces, por qué no una visita turística a esta impresionante ciudad?

La historia comienza cuando Dani se compra un DVD con viejos videos musicales ya clasicos (algo así como Guitar Classics). En este DVD aparecía una joya de Status Quo, que hizo a Esteban y a Dani casi llorar de emoción, por lo que se propusieron asistir a un concierto de semejante grupo.
Dado que no les quedaba mucho tiempo, ya que de un día para otro podía palmar cualquiera de los integrantes, se compraron las entradas para un concierto en Munich. Asi que Marinha y yo, aunque no teniamos el menor interés en ver a unos abuelos tocando nos acoplamos al viaje. Pido perdon de los fans de Status Quo, pero el hecho es que ya tienen sus anhitos...

El concierto se celebraba un viernes, por lo que no podiamos utilizar el barato WochenendeTicket. Esto no fue tan malo, ya que así las 9 horas de regionales se reducieron a la mitad en trenes de mejor calanha. Pero la cuestión es que además viajamos en primera clase, ya que cuando compramos de los billetes la máquina no nos dió otra opción.


Viaje en tren.

Primera clase. La sensación de viajar en primera es extranha: ya en el andén observas como la gentuza se pelea para conseguir un asiento decente, mientras tu esperas tranquilamente con la seguridad de tener un vagón integramente para ti.
Cuando llega el tren subes en el vagón de primera, y te das cuenta de que en lugar de los comunes asientos aparecen una serie de compartimentos independientes, con luz, apoya cubatas, posibilidad de transformar los asientos en camas, y la seguridad de que nadie te va a molestar.
Esta sensación se prolongó a lo largo de todo el viaje, incluso cuando realizamos el viaje de vuelta en ICE (equivalente al AVE espanhol), rodeados de asientos de cuero con pantallas de televisión que no funcionaban (todo hay que decirlo)...
Pero las situaciones más cómicas se producen siempre cuando llega el revisor, y ve a una panda de turistas espanholos con pinta de gitanos sentados en primera clase: inmediatamente se pone serio, frunce el cenho pese a nuestro educado saludo, y nos pide los billetes. Entonces se pone a examinarlos, casi con lupa, para comprobar extranhado que de verdad podemos estar alli... los vuelve a revisar no vaya a ser el caso de que se haya equivocado, para terminar diciendo "Alles in Ordnung" e irse con el rabo entre las piernas.

El camping. La busqueda de alojamiento barato en un lugar centrico de Munich nos había conducido hasta un camping a tan sólo 10 minutos del centro. 8,50 euros incluyendo desayuno.
Pero cuando llegamos alli nos damos cuenta de que en lugar de un camping, nos habíamos metido en una comuna Hippy..... donde todos los empleados tenían laaargos pelos y cara de paaaaz para el muuundo.


En la tienda donde pasaríamos la noche (con nuestras esterillas "superguays").

Resulta que allí el alojamiento era tan barato porque debíamos dormir en una gigantesca tienda donde cogían tranquilamente 150 personas, que para nuestro alivio estaba relativamente vacía... Pero os podeis imaginar el ambiente durante el OktoberFest... dan ganas de probarlo, eh?

Ya instalados, y dado que mi capacidad de omnipresencia aun esta por mejorar, nos dividimos en dos grupos:
  - Daniel y Esteban se fueron francamente ilusionados al concierto de Status Quo.
  - Marinha y yo decidimos dar un relajado paseo por el centro de la ciudad.


La ciudad estaba poblada de estos extranhos leones, por lo que supongo que debe ser la mascota de la misma



Qué es lo que tiene Marinha en la mano? Haz click para averiguarlo.



Un Instituto Cervantes, mira tu por donde

La cuestión es que además de hacer el imbecil por ahí, también miramos algún edificio interesante y acabamos tranquilamente en una terraza, para hablar largo y tendido.

Si quereis ver la otra rama del viaje, pues os pasais por el bLog de Esteban (abajo hay un enlace). Sólo deciros que ninguno de los abuelos se murió durante el concierto, lástima, ya que sería un momento mítico, y que la media de edad de la sala doblaba la de nuestros amigos aventureros.

Al día siguiente nos levantamos con ganas de hacer turismo de verdad, por lo que nos dirigimos al primer monumento que apareció, que resulto ser un famoso castillo que quedaba de camino a la ciudad... Lo de famoso lo deduzco sólo porque había un monton de autobuses cargados de japonesillos, que no penseis que nos preocupamos en comprar una guía de la ciudad.
Allí, entre otras actividades, nos dedicamos a cazar patos, putear japoneses, y comentar lo ricos que eran los cabrones dueños del castillo.


Al fondo se puede ver el citado castillo


OlympiaPark. Y ya que Munich fue ciudad Olímpica.. ¿pues que menos que visitar su ciudad Olímpica? Y allá nos fuimos con ganas de pasárnoslo bien, lo que no es muy difícil si nos encontramos una especie de feria llena de alemanes que nos miraban con cara de tontos.


Tirado en la pradera



No se que fin tiene tan extraña arquitectura, pero seguro que no pensaron sus posibilidades lúdicas



Hasta habia colchones hinchables que se podían usar libremente



Olympiatürm. Una subida de 174 metros a 7 m/s le quita el hipo a cualquiera. Y estaba prohibido subirse a la barandilla, mmm, lastima de foto


La ciudad. La ciudad era realmente interesante, y sus habitantes abiertos y simpáticos, así que pasamos una agradable tarde en la que acabamos al el Jardín Inglés: Un jardín a 5 minutos del centro de unas dimensiones espectaculares: debe tener 3 kilometros de ancho por mas de 12 km de largo.
Ya a la entrada del jardín nos encontramos un extranho cartel que nos avisa que cierto terreno está reservada para naturistas, es decir, gente en pelotas, y que, por razones evidentes, no se permite ¿jugar a la pelota? ni el ¿acceso de perros? en esa zona.
Desde luego está bien que lo precisen: porque está claro que sería el paraíso de un curioso perro, con millones de nuevos rincones que olisquear.

Una curiosa costumbre de la gente de esa ciudad es la de reunirse alrededor de las fuentes, lo que es totalmente comprensible si tenemos en cuenta que nos encontrabamos a treinta y pico grados... e incluso había valientes que osaban bañarse.


Allá donde fueres, haz lo que vieres



PD. Y como siempre, un enlace a la otra versión de la historia, por si os quedais con ganas de ver algún monumento o algún viejete dándolo todo:

Status Quo, München, variedad cultural.
[bLog de Esteban]

5 Comentarios:

At 10:19 p. m., Anonymous Anónimo said...

Efectivamente al revisor le faltó poco para comerse un billete y comprobar que la digestión se correspondía con la de uno de primera clase. No obstante, creo que la culpa de que sospechara de que no éramos hombres de negocios era la camiseta de la "Festa do Albariño" que lucía el administrador de este entrañable blog. Por otra parte, con este comentario queda hecha alusión al alcohol tan característica en cada entrada del espacio ;-)

 
At 10:32 a. m., Blogger _zarr_ said...

Gracias Dani, por la alusion al alcohol que la gente necesitaba.
Por cierto, hablando del tema, a ver si hacemos esas ultimas fotos.

E o das cousas mais relaxadas: pois e verdade, pero ainda queda algunha historia interesante, por suposto.

 
At 11:18 a. m., Blogger _zarr_ said...

Ahh, faltame un comentario sobre a ultima das fotos...

Como podedes ver Marinha esta sobre uns extranhos soportes, fixos con forma de "zamburguesas"... mentres uns rapaces se dedicaban a recorrelos a toda ostia.

Si! Esto é unha petición para que volva "Humor Amarillo". Coa traduccion orixinal do "Chino Cudeiro" (que posiblemente non tenha nada que ver cos comentarios en xapones).

Misterio: Por que despois dunha Zamburguesa que se fundía sempre había unha dura, para que o pobre chino Cudeiro se deixara os dentes?

 
At 1:42 p. m., Blogger gachan said...

zalo vas vir pa a boda?..dache tempo??

 
At 2:37 p. m., Blogger _zarr_ said...

Gachan, conta conmigo, unha persoa: isto vai para Gachan e para tódolos demais.

Xa recibín a invitación. Fixome ilusión o de recibila aqui, porque e o primeiro que me chega sen ser facturas e caralladas de estas.
Queriache contestar, pero non puxeches o remite, campión. Iba a probar si con ponher "Gachan - Currás" chegaba de eiquí ata ala, pero pasouseme.

Falando diso, o que queira unha postal de Saarbrücken con mataselos alemán, que deixe eiquí a súa dirección, porque, como sabedes eu non levo unha axenda enriba, e non tenho nin unha triste dirección.

 

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