Los últimos exámenes, ejem..
Como rematar una estancia Erasmus si no es con unos interesantes examenes.Pues resulta que entre fiesta y fiesta había que ir a clase, me acabo de enterar. Pero ya sabeis que eso sólo tiene utilidad para que el profesor te vea la cara, aunque sea durmiendo en una de las primeras filas. Esta claro que lo importante son los examenes.
Asi que como estudiante responsable que soy, fui a las últimas clases para enterarme de cuando tenía los examenes, mirar que caía, y por qué no, conseguir los apuntes. A continuación, lo más normal es organizar la vida para estudiar un par de días para cada examen. Pero, como he dicho, soy un estudiante responsable, por lo que el lunes, despues de perder un poco el tiempo por la facultad, voy a comprobar los horarios oficiales de examenes.
Entonces me doy cuenta que aun no me se los nombres de la asignaturas que tengo.. mierda... tengo que mirar por los nombres de los profesores... mi cara se torna blanca... vuelvo a mirar la lista... lo compruebo en la carpeta... eso no puede ser... uno de los examenes ya había sido tres horas antes, uno que yo estaba convencido que era el Viernes.
Posibles soluciones:
a.- Machacarme la cabeza contra una pared a golpes.
b.- Pasarme un anho en Vigo para quitar la mierda de asignatura.
c.- Pasar de todo, y como si no hubiera pasado nada.
Dado que ninguna de estas soluciones me parecía razonable (a pesar de que estuve dudando entre la primera y la última), me fui a buscar al profesor en cuestión dipuesto a usar todo mi poder de convicción y a rebajarme hasta donde hiciera falta (bueno, eso no). Sabía que iba a ser complicado, sobre todo teniendo en cuenta lo serios que son los alemanes para estas cosas, siempre con su agenda en la mano.
Logicamente debía inventarme alguna escusa:
a.- Me han atropellado.
b.- Me he caído por las escaleras del sotano de la casa del vecino.
c.- Me han atracado y se han llevado mi Bic.
d.- Me han secuestrado los extraterrestres.
...
Pero como el día del examen me encontraba por los pasillos de la HTW sin nada que hacer, hasta había saludado al profesor en cuestión por la facultad, lo que invalidaba todas mis posibles coartadas. Es decir, una cagada con todas las letras.
Al día siguiente me lo encuentro casualmente por los pasillos de la facultad y con esfuerzo consigo una cita al día siguiente, mientras que con cara de preocupación me dice:
- Pero es que así tienes dos días más para estudiar.
Yo, que aún no habia mirado la asignatura, me muerdo la lengua y consigo no decir:
- Gilipollas, yo pensaba que tenía el examen el viernes, así que lo que tengo son dos días menos.
4 Comentarios:
Lo que más me sorprendió de la noticia es cómo nos la comunicaste. A saber: Hallábamonos 3 "españolos" en la sala común de la resi, uséase, el pasillo. En esto que se ve desde lo lejos un Gonzalo, con el paso cansino y el cuerpo sudado. Alguien dice: "No, ese no es Gonzalo; este viene con la camiseta puesta". A los pocos metros, Gonzalo saluda, sonríe y dice. "Tíos, a que no sabéis lo que me pasó esta mañana. Que tuve un examen y pensé que era el viernes (dicho el lunes)". Hasta aquí, ciertamente, una cagada. Pero lo mejor de la mala noticia es la manera de acabar la frase: con un sonoro "jajajaja". Eso es espíritu Erasmus.
Gracias Dani.
Moitas gracias polas historias.
E sabedes?... xa estou escribindo dende EspaÑa.
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