martes, junio 27, 2006

España - Arabia Saudí

Las casas se cubren de banderas de alemania... los coche pitan a cada gol de su equipo... la gente no habla de otra cosa... es el espíritu del mundial.

Yo, como poseedor de una entrada para un apasionante partido y contagiado por esta fiebre, me propuse conseguir una vestimenta adecuada para tan grandioso encuentro... aún con el riesgo de quedar cómo facha a mi regreso a España.

¿Y qué mejor vestimenta que la bandera de nuestra amada patria? ;-)


Tan pronto como me hice con la bandera procedí a su cuelgue con un grito de "Viva España"


Lo que dije antes de "poseedor de una entrada" no es del todo correcto, ya que la entrada la poseía todavía la Real Federación Española de Futbol... y yo la tenía que recojer en una ciudad vecina el día del encuentro. Así que ya preparado, me metí en el tren dirección Mannheim con la intención de conseguir el precioso ticket.

Dos horas de tren después busco el Hotel donde reparten las entradas y.... sorpresa.... la Federación había anulado la reserva y ahora estaban en la ciudad de estadio... y todo esto sin haber enviado ni un mail para avisar a los interesados.

Cagándome en todos sus muertos me meto en el tren dirección estadio (+*'**§ $&/$$ §&@@ '#;:_) preparandome psicologicamente para otra hora de tren... pero en ese momento se abren las puertas y entra en el vagón una marabunta vestida de rojo y amarillo que identifico cómo seguidores de España (esto tampoco fue muy dificil).
Me acoplo y compartimos mi botella de mezcla no muy cargada con su porrón de whisky sólo hasta encontrar el equlibrio perfecto.

Voy a saltarme el proceso de obtención de la entrada, aunque aprovecho para volver cagarme en la federación (%$&%§$#* Ä'*+* Ü+.-$§$ %&/&/)

Una vez con el valioso trozo de papel me dirijo al estadio rodeado de un río de españoles cantando, comiendo los últimos bocadillos y bebiendo las últimas botellas antes de llegar al estadio. Dado que no dejaban meter bebidas por los controles de seguridad, lo que era la entrada a los mismos se había transformado en un macrobotellón donde todo el mundo remataba sus "refrescos" antes de someterse al cacheo.


La llegada al estadio


Bueno, en cuanto al partido, que os voy a contar... realmente habría sido la cosa más aburrida del mundo si no fuera por el ambiente y por el hecho de que todo el mundo llevaba suficiente cantidad de alcohol en sangre.
Esto salvó a la selección de que los lincharamos por arrogantes vagos y desganados... que al final ni se acercaron a saludar a su afición.


En el estadio


Al terminar el encuentro me reuní con los otros saarbrückinos que se habían acercado a la ciudad para ver el partido en la pantalla gigante. Nos juntamos en una carpa dance donde bailamos un poco y cuando se nos empezó a bajar la borrachera...


...decidimos acercarnos a un LIDL cercano para, siguiendo la clásica costumbre española, hacer un botellón-cena en el aparcamiento, ante la atónita mirada de los transeuntes alemanes y los saludos de los transeuntes españoles.

La que me dió pena fue una niñita que estaba mirando por la ventana de su casa... menuda impresión que le quedó de los españoles... sobre todo cuando me levanté y fui a mear a una pared cercana (de espaldas a la niña, que conste en acta).

Después nos dedicamos a recorrer la ciudad festejando con los diversos grupos que nos encontrábamos. Por ejemplo, en cierto momento nos encontramos con unos españoles que habían conseguido un carrito de supermercado aunque sin realmente saber que hacer con él.
En esto pasa una chiquilla alemana con su novio, y todos asaltan la pareja, y montan a la chiquilla en el carro, el tío pone cara de "que coño hacen estos locos, que me la violan...", la chiquilla grita pidiendo auxilio pero en alemán, y dado que ni dios hablaba alemán el resultado es que se forma un pasillo entre la multitud y empiezan a lanzar el carrito de un extremo a otro al grito de "..ooOOEEEEEEEeee..". Nadie presta atención al novio, que está dudando si enfrentarse a 200 españoles o esperar a ver que pasa. En uno de los viajes el carro se desvía de su trayectoria ideal impactando con una de las paredes de este pasillo humano... provocando el consiguiente volcado del carro, los gritos del novio, y que la chiquilla salga despedida...
Pese al nivel de alcohol en sangre alguien tuvo los reflejos de cojerla antes de que impacte contra el suelo, maniobra que fue coreada y celebrada. Logicamente encontraron esto divertido... así que cuando los dejamos estaban sometiendo al mismo proceso a cada chiquilla que caía en sus manos.


Celebrando el gooooool


Unas cuantas historias más tarde, tomamos el tren de vuelta a Saarbrücken, donde había dejado la bicicleta para volver a casa. Os lo podeis imaginar, despedida, montarse en la bici... piiiuuuu... mierda, la policía alemana.

- Buenas noches - saluda educadamente el policía.
- Buenas noches - respondo educadamente yo.
- Sabe usted que no lleva luz en la bicicleta - en esto pienso: mierda no encendí la dinamo... a no.. si la dinamo ya no funciona, bueno, da igual, a ver que pasa.
- Perdonen, realmente no me dí cuenta.
- La documentación por favor...
- ¿Ha bebido usted algo? - esto lo dice acercando la cara para olerme el aliento.
- Bueno, es que vengo de Kaisserslautern de celebrar que España ha ganado pero realmente ya hace unas horas que no bebo nada - mentira cochina.
- Bien, por favor sople aquí - educadamente me invita a hacer mi primer control de alcoholemia en bicicleta, a sabiendas de que voy a dar positivo - Siga... siga... beep... ya.
- ... - me muerdo la lengua para no preguntar: ¿cuánto, cuánto?
- Será mejor que empuje la bicicleta hasta casa.
- Bueno, podría dejar la bicicleta aqu... - comienzo, intentando defenderme antes de procesar lo que me ha dicho.
- No, simplemente empuje la bicicleta hasta casa. - Yuuujjjuuu!!!
- Claro, no hay problema. Tengan una buena noche.
- Usted también.

Así que empuje la bici una calle, me volví a montar y tiré para casa... al día siguiente comprobé que la bici estaba en el sótano... pero me quedé sin saber cuanto alcohol en sangre llevaba... lástima.


PD. Unos días después, despues del ridículo de España contra Francia (yo sigo pensando que nuestra selección es de las más vagas del planeta, y que realmente todo es falta de espíritu) fui una mañana a mi puesto de trabajo, y esto es lo que me encuentro:


Mi puesto de trabajo despues de la derrota.
POdeis haced click para ampliar la imagen.


Que graciosos son mis compañeros... muchos de ellos franchutes, por cierto.

3 Comentarios:

At 12:31 p. m., Blogger Esteban said...

Justo cuando me pregunto cómo te lo habrás pasado en el partido España-Arabia, va y sale publicado... Hehehehe.

Una pregunta... ¿27 de junio?

Ah! Y eres clavadito al Follonero (has visto Buenafuente alguna vez?) en el Estadio...

 
At 12:54 p. m., Blogger _zarr_ said...

Hola chaval...

lo de la fecha es la fecha de creación del Post, y no la de su publicación... que cómo ves llevo un par de semanas de retraso, pero es que ando liado...

.. cómo se verá en el próximo post.

 
At 8:54 a. m., Blogger _zarr_ said...

Joder Fran, pués no había pensado en eso... pero tienes razón... el próximo mundial de blanqui-azul animando a la selección gallega (jua, jua, juaa...)

 

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